De: Histrionismo
En un acto de abierto histrionismo político, la ciudadana presidenta cuestiona en el plano verbal al ciudadano embajador de Estados Unidos en México, en lugar de conducirse por la vía formal y ser precisa.
Lo evidente es que antes que otra cosa busca la reacción de su claque política y mediática, aunada al respaldo del pueblo bueno.
La formalización de un malestar mediante al menos una nota diplomática, es lo de menos.
Se mantiene en el discurso de la colaboración y no sumisión, pero pide respeto a los asuntos internos, lo que se traduce en expresiones generalizadas y vagas, en lugar de ser clara y precisa en sus pretendidos cuestionamientos.
Lo cierto es que la ciudadana presidenta está montada desde ahora en la narrativa de la intervención extranjera y la defensa de la soberanía, en una suerte de paranoia que recuerda aquella hazaña del Quijote de la Mancha en la que vence a fieros dragones que no eran más que simples molinos de viento.
Las arengas de la ciudadana presidenta se traducen en una clara estrategia de histrionismo político que exhibe de manera abierta, la vía por la que la 4T tratará de revertir cualquier suerte de descalabro electoral.
En suma, la ciudadana presidenta no se despega un ápice del guion y la estrategia dictadas por ya saben quién.
Retiros
La evidente reversa que se imprimió en la ofensiva legal contra la ciudadana gobernadora de Chihuahua, permite apreciar que la 4T se percató de la fuerza que comenzaba a cobrar como eventual prospecto a candidata para el 2030.
Percibieron que le estaban dando una bandera de campaña a una opositora y se replegaron, al menos en principio.
No quieren arriesgarse, desde ahora a que esa o cualquier otra figura política crezca y cuente con un arraigo o liderazgo social, que les resulte incomodos.
No vaya a ser que se dedique, en sus ratos libres a recorrer el país, con 200 pesos a cuestas, en busca de adeptos.
Por: Alejandro Villegas
