Mina «Las Dos Estrellas» alberga 100 años de historia

Considerada la primera productora de oro a nivel mundial durante los dos primeras décadas del siglo XX, la mina “Las dos estrellas” ahora alberga un museo de sitio que resguarda más de cien años de historia.

En un recorrido por el Museo Tecnológico Minero Siglo XIX “Las dos estrellas”, la guía María del Carmen Padilla explicó que en sus mejores años, de la mina se extraían hasta cinco kilos de oro y unos 70 kilos de plata por día.

Recordó que Ignacio Ramírez, oriundo de este municipio, fue quien descubrió la mina, pero por falta de conocimientos y recursos, no la explotó.

Del otro lado del cerro se encuentra El Oro, Estado de México, donde el ingeniero francés Francois Joseph Fournier (1857-1935) tenía la experiencia necesaria para iniciar los trabajos en la mina, aunque faltaba buscar el financiamiento.

Después de dos años y de asociarse con personalidades adineradas de la época, el grupo encabezado por Fournier logró reunir 300 mil pesos, divididos en acciones y el 27 de diciembre de 1899 iniciaron los trabajos en la mina.

Al llegar a los 610 metros de exploración, descubrieron una veta muy rica, con hasta 40 metros de diámetro de la cual se podían extraer de 3 a 17. 5 gramos de oro y 134 gramos de plata.

Solo 70 metros más adelante encontró una nueva veta, a la que llamaron “El clavo 27” y de ahí se llegaron a extraer de tres a cinco kilos de oro con hasta 70 kilogramos de plata.

A partir de ese momento, las perforaciones no cesaron, se llegó a contabilizar hasta 250 kilómetros de socavones y tiros, sin duda, fue la mejor época de la mina.

La empresa minera “Las dos estrellas” llegó a tener mil 133 hectáreas, en 1905 se trajo energía eléctrica desde Puebla y para 1908 era considerada la primera productora de oro a nivel nacional y mundial, por encima de las de África.

Los lingotes pesaban entre 35 y 38 kilos cada uno y se fundían entre 120 a 180 cada 15 días, para ello trabajaban cinco mil 840 mineros, los cuales extraían de dos mil a dos mil 400 toneladas de rocas diariamente.

La procedencia del nombre “Las dos estrellas”, tiene dos versiones; la primera la cual asegura que fue en honor de la mujer de Fournier, a quería tanto que la consideraba una estrella.

Mientras que la segunda versión señala que como se le tenía que poner un nombre o razón social a la mina para registrarla ante Hacienda, Fournier decidió hacer referencia a las dos primeras vetas halladas y a los dos metales extraídos (oro y plata).

La historia de la mina se ha preservado de generación en generación, tras su cierre como mina productora en 1959, el muralista y restaurador Gustavo Bernal (1936- 2013) decidió crear un museo de sitio para que descendientes de antiguos trabajadores conocieran lo que, en un tiempo, fue motivo de admiración en todo el mundo.

El 28 de marzo de 1999 se inauguró el Museo Tecnológico Minero del Siglo XIX con 18 salas de exhibición permanente, tres temporales, un espacio escénico, siete talleres originales que datan de 1907 y tres almacenes de modelos de antiguas piezas de fundición.

En sus salas, el recinto exhibe las herramientas utilizadas para explotar la mina, planos con cortes subterráneos y la división entre el Estado de México y Michoacán, así como la parte exterior donde se hizo los talleres molinos y área de administración.

Los visitantes pueden entrar al túnel de la mina, hasta donde se encuentra la imagen de una virgen, a quien se encomendaban los mineros todos los días antes iniciar su jornada, pues el promedio de vida de ellos era de 35 o 37 años; la mayoría moría de pulmonía o a causa de enfermedades respiratorias.

También en la visita se puede apreciar los grandes talleres que servían para la mina como fundidoras y para crear sus propios rieles y carritos.

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