Atar, besar, esposar, esto es el Bondage

El Bondage es una denominación aplicada a los encordonamientos eróticos ejecutados sobre una persona vestida o desnuda.

Dichas ataduras pueden hacerse en una parte o la totalidad del cuerpo, utilizando por lo general cuerdas; aunque también se puede ver en muchas ocasiones el uso de cintas, telas, cadenas, esposas y cualquier otra cosa que pueda servir para inmovilizar a la pareja. Con cierta frecuencia, a esta se le aplica mordaza o se le vendan en los ojos.

La práctica del bondage tiene que seguir unas reglas básicas.

Ante todo, la relación tiene que ser:

  • Sana
  • Consentida
  • Consensuada

El bondage se basa en una relación de confianza entre la persona atada y la persona que ata. Para evitar accidentes, que en ocasiones pueden llegar a ser graves, se suelen seguir algunas normas básicas de seguridad:

  • No dejar nunca sola a una persona atada.
  • No pasar jamás una cuerda alrededor del cuello.
  • Contar a mano con unas tijeras funcionales, como medio de liberar rápidamente a la persona atada.
  • Prevenir los riesgos de caída
  • No realizar suspensiones con la persona atada si no se tiene la suficiente experiencia.
  • Realizar sesiones de corta duración si las posiciones son incómodas o si la persona que ata no es experimentada.
  • Hidratar regularmente a la persona atada
  • Muchas de las posturas que se reproducen en el material gráfico sobre bondage, son de exhibición, no pueden ser reproducidas sin un alto dominio de la técnica. No se deben correr riesgos innecesarios.
Numerosas parejas llevan a cabo este tipo de prácticas y lo disfrutan. Rompe con la monotonía de su vida sexual y cuando las dos partes estén de acuerdo no genera ningún problema.

Si te animas a realizar esta práctica, los hoteles boutique Eventi e Ink48 de la cadena Kimpton ofrecen a sus huéspedes un paquete donde todas tus fantasías serán cumplidas. 

A tu llegada te será asignada una habitación de lujo con vistas envidiables a la Gran Manzana. La champaña estará lista para ir entrando en calor. Ya instalados, recibirán un kit de bienvenida en el cual entre encajes y seda encontrarán esposas, antifaces, lubricantes, látigos… todo para la práctica del bondage

También hay que darse tiempo para degustar el banquete de alimentos afrodisiacos: ostiones, aguacate, frutas, chocolate derretido y más. Ahora están listos para su masaje exclusivo e íntimo de 50 minutos, todo en su propia habitación.

Al día siguiente, la pareja tiene la oportunidad de comprar lencería, visitar el Museo del Sexo y seguir haciendo de su viaje un momento inolvidable.

 

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