¿Qué son los therian y por qué se volvieron virales?
Los therian son personas que se identifican espiritual, psicológica o emocionalmente con un animal no humano específico.
Esto es conocido como un «theriotipo»; por ejemplo, lobo, zorro o gato.
Esta identidad es parte del movimiento otherkin y no es una elección ni disfraz.
En cambio, es una sensación interna involuntaria de ser parcialmente un animal, sin rechazar su humanidad física.
Los therian se manifiestan mediante «shifts», definidos como cambios mentales donde sienten instintos animales.
También a través de prácticas como cuadrupedia (caminar sobre cuatro extremidades) en reuniones privadas o uso de máscaras en redes sociales.
¿Cómo se identifica un therian?
Los therian tienen una identificación parcial. No creen ser 100% animales, sino que su alma o esencia incluye un componente animal.
Se reúnen en comunidades online y foros como Therian Guide (desde 1990s) y actualmente, en TikTok e Instagram.
Allí comparten «shifts», arte y experiencias; pero evitan un público masivo para no ser vistos como “roleplay”.
Los therian consideran que se descubren a sí mismos entre los 10 y 16 años.
Indican que tienen sueños vívidos como animales, empatía extrema con especies específicas y aversiones sensoriales humanas.
Practican la meditación para conectar con theriotipo, y opcionalmente, usan colas y/o máscaras en privado.
Además, rechazan modificaciones corporales extremas.
Desde 2024, los therian cobraron fuerza en Tiktok, con usuarios de Argentina, México y España.
Jóvenes difundieron videos virales en «cuadrupedia» (caminar en 4 patas, aullidos), que generaron más de 100 millones de vistas; pero causaron confusión con el cosplay.
Diferencias con los furros
Los therian son insistentes en no ser confundidos con los furries o furros, por sus connotaciones feticistas y porque los consideran como un subgrupo espiritual.
Estos últimos son asiduos al fandom artístico y a tener como hobbies los fursuits.
Los furros suelen presentarse públicamente con trajes antropomórficos que representan fantasías híbridas de humanos con rasgos animales.
También les gusta el roleplay y las convenciones, que surgieron desde la década de 1980.
