De: Futbol
A menos de cuatro meses de que se viva a plenitud el Mundial 2026 de la FIFA, no se percibe el desarrollo del Mundial Social prometido desde palacio nacional, ni se ha presentado un calendario definido de actividades.
De lo que se ha hablado, sin presentar un informe de avances es de la rehabilitación de alrededor de cuatro mil canchas en el país.
Además de una serie de torneos de futbol a realizarse a lo largo y ancho del país, organizados lo mismo por organismos oficiales que por las administraciones estatales e incluso las municipales.
Al momento, algunos estados como San Luis Potosi, han iniciado el denominado Mundial Social, pero lo evidente es que en los hechos no ha permeado y pasa de noche.
En el mismo tenor, poco se sabe de la rehabilitación de las canchas de futbol que serán de todo tipo y variedad.
A este paso, hasta donde se aprecia, el denominado Mundial Social quedará en más ruido que nueces, una acción marginal similar a la verdadera participación de México, en el Mundial de la FIFA 2026, que más allá de los escasos partidos que se desarrollarán en canchas nacionales, tendrá su máximo punto en la ceremonia y partido inaugurales.
Mientras que, en paralelo, parece que no cuadran las cuentas en el plano turístico por aquello del flujo de visitantes que podrían llegar al país, con un ralo número de partidos, en los que, si se aprecia con relativa calma, muchos de ellos carecen en la primera fase de un atractivo real.
Una nueva versión de la fabula de la lechera y sus cuentas alegres.
En conclusión, el circo que se ofrece al pueblo aparece lejano y poco llamativo en las actuales circunstancias, aunque llegado el momento se recurrirá al discurso triunfalista y la demagogia, para proyectar un panorama halagador.
Denuncia
El recurso promovido por el ala jurídica de la presidencia por el uso de las siglas CSP por parte de una organización que aspira a convertirse en partido político es más llamativo que otra cosa.
Sin duda la queja será atendida, pero de ahí a que se demuestre de manera evidente que el propósito del uso de las siglas tenga una relación o propósito ligados al nombre de la ciudadana presidenta existe una distancia abismal.
En consecuencia, no puede descartarse la posibilidad de que se trate de una acción que busque legitimar y validar el uso de las siglas, como una suerte de acción preventiva de cara a las eventuales denuncias que pudieran darse en el futuro inmediato, en el caso de que se conceda el registro y en paralelo, el uso de las siglas.
El tiempo y los hechos permitirán apreciar el verdadero trasfondo de la acción.
Por: Alejandro Villegas
