De: Confesión
Los argumentos con los que el ciudadano Omar García Harfuch justificó la nueva entrega de reos a la justicia estadounidense se traducen un reconocimiento de incapacidad.
Evidentemente reconocer que esos criminales operan desde los penales es reconocer que las autoridades son incapaces de controlar lo que sucede al interior los centros penitenciarios. Por lo que es mejor entregarlos a la justicia estadounidense.
Además, decir que con el traslado las familias mexicanas están más seguras, solo remarca el mensaje.
Obviamente, el fondo es claro de alguna forma la 4T trata de justificar la entrega de presos a la justicia estadounidense, para que no sea percibida como un acto de sumisión, ya que además se refiere que las entregas realizadas al momento obedecen a peticiones realizadas y se otorgan con el compromiso de que los reos no sean sentenciados a muerte.
El mensaje es más que evidente y prístino, las fuerzas de orden, en concreto el gabinete de seguridad prefiere entregar a los criminales a Estados Unidos, antes de que los penales terminen por salirse por completo de control.
Un hecho que es por demás preocupante, sobre todo cuando las fuerzas del orden no logran desmantelar a los grupos criminales, y se la viven pregonando la captura de presuntos generadores de violencia, objetivos prioritarios y líderes de grupos de crimen organizado, sin presentar un diagnóstico real de la situación.
En esencia los argumentos con los que se pretendió justificar la entrega de reos a la justicia estadounidense, dejan más dudas y preocupación de las que pretenden aclarar y apaciguar.
Aprehensión
La captura del ciudadano César Alejandro El Botox, identificado como el principal extorsionador de limoneros en Michoacán que se difundió con alharaca mediática, al igual que en su momento sucedió con el ciudadano Servando Gómez La Tuta, está lejos de traducirse en la pacificación de Michoacán, por lo que hay que concluir que la 4T celebra una victoria pírrica.
El tiempo y las circunstancias, pero sobre todo los productores de limón, se encargarán de constatar el verdadero peso de la captura.
Por: Alejandro Villegas
