De: Realidad
La ciudadana presidenta expuso lo evidente, el Tratado trilateral subsistirá, pero solo hay que definir cuáles capítulos deben ser revisados, para adecuarlos a las circunstancias actuales.
En el fondo, desde el principio se dejó en claro que se trata de una renegociación pactada desde hace años, al menos desde 2018, por lo que no hay nada nuevo bajo el sol.
Además, evidenció otro elemento que es claro. Los empresarios tanto de México como de Estados Unidos, juegan un papel fundamental en las negociaciones. De ahí que permanentemente estén en el denominado cuarto de al lado.
En todo caso, lo cierto es que la ciudadana presidenta trató de atemperar los ánimos ante las amenazas verbales del ciudadano presidente 47, sin presentar elementos novedosos.
Una venta de espejitos que en el fondo se diluirá en el inicio del segundo semestre de 2026, cuando de manera formal inicie la renegociación del Tratado Trilateral y la administración estadounidense exhiba sus demandas.
Por el momento, lo que se debe considerar es que tanto de un lado como del otro, lo mismo en la Casa Blanca que en palacio nacional, sólo hay alharaca, con el propósito de ganar un respaldo político que se requiere, de cara a los próximos procesos electorales en ambos países.
Reforma
Palacio nacional, Morena y sus aliados avanzan en la preparación de escenario para sacar adelante la reforma electoral, en el tiempo y forma que requieren.
En tanto la oposición, la verdad sea dicha, sólo puede exponer su postura y demandas que no tienen la menor posibilidad de progresar toda vez que la reforma electoral será aprobada por la vía del mayoriteo, con una posición clara de ni los veo, ni lo oigo.
La 4T va por todas las canicas para contar con un escenario favorable para su permanencia en el ejercicio del poder.
Por: Alejandro Villegas
